sábado, 14 de mayo de 2011

El Amor es una Frutería, por eso mi Mamá no me Lleva al Super.

Y es que sólo a una mente retorcida se le puede ocurrir comparar el amor con las frutas, y más un sábado por la noche, fue así que a María se le ocurrió esta brillante idea de la cual luego no pude dejar de hablar. 
Todo comenzó con la bendita mandarina.

El amor Mandarina: Es fácil, ese que te deja impregnado, que se atreve a hacerte un chupón, y con uno sólo basta, no necesitas más porque ese amor te deja full, aunque al final te das cuenta que comérselo no era tan sencillo como parecía, empezó como una aventura y terminó como un reto.

El Amor Uva: Es ese promiscuo, que se vuelve adictivo, de él siempre quieres más, nunca estas satisfecho, aunque las pepas hacen que te fastidie, por eso no te lo comes todo de una vez, sino en dos partes. Es ese amor que no lo tienes todos los días, demasiado fugaz, muy banal.

El Amor Mamón: Es un amor demasiado baboso, que te mancha y de paso si no tienes precaución hasta te mata, ese amor es un verdadero MAMÓN, hay que tener demasiado cuidado con él. Además al final te das cuenta que es una real PEPA, puro blah blah blah y te da muy poco.

El Amor Mango: El mango también es baboso, pero tiene la particularidad que ese sí te provoca devorartelo, comértelo con las manos sin importar si quedas totalmente lleno de él, ese sabe bien este maduro o no, por eso es como de adolescentes, si aún no ha madurado le echas sal o adobo y no vas a sentir la diferencia. Ese amor puede ser el primero, porque hasta bonito color tiene. OJO: Al final también resulta una pepa, solo que este no mata.

El Amor Fresa: Delicioso, delicado, sexy pero es ese amor que sólo te sirve de una noche, es un buen acompañante tal cual como el champagne, es eventual y al azar, puede que te salga bueno como puede que salga malo, y tiene ese lado ácido que encaja perfectamente con cualquiera.

El Amor Patilla: Ese es refrescante, no dura mucho porque te cansas con tantas pepas. Es dietetico, de ese que solo hace que el amor cada vez vaya en bajada, es como agua en desierto, no dura nada. Además tiene demasiado caparazón y poco relleno, aparenta más de lo que es. 

El Amor Lechoza: Un amor concentrado, duradero, maduro, María lo llama amor viejo, añejado, es como ese amor que se tienen los abuelos, ese amor que todos quieren tener pero pocos logran. Un amor que lleva preparación, es difícil pero guarda muchas satisfacciones.

El Amor Cambur y Melocotón: Demasiado fáciles y dulces, esas dos palabras los define, todo el mundo en algún momento tiene un amor así, son como necesarios, nadie puede ir a la frutería sin llevarse unos. Con ellos nada termina bien, aunque es un enamoramiento seguro. 

El Amor Piña: Ese amor lo describe su propio nombre, es ese amor que se convierte en un reto, sabes que va a herir pero el sabor es tan delicioso que no importa, aunque al final te cansas porque todo es un rollo, su preparación demasiado tediosa y hasta comerlo es difícil, demasiados obstáculos.

El Amor Mora: Te muerde los labios, es salvaje, te mancha, es intenso, es ese amor que te marca, no es fácil de olvidar, tiene la particularidad que puede a su vez transformarse en un elegante vino, no es un amor sencillo, su preparación es difícil, pero te atrapa porque esta en constante cambio, es dulce, es ese que resulta perfecto, quizás su mejor manera de determinarlo es con ese amor que nunca podrás olvidar. 

El Amor Guanábana: Desde que lo ves lo descartas, su apariencia física es tan desagradable que ni siquiera le das la oportunidad. En realidad ese ni llega a ser un amor, este llega a ser más bien esa persona con la que nunca estarás porque te baja la libido al subsuelo. 

El Amor Manzana: Es aquel que nunca le dices que no porque te encanta su físico, además aparenta ser perfecto, lo único malo de este amor es que es demasiado fácil, la persona que da este amor ha sido la pareja  no de toda la cuadra sino de toda la ciudad y cuidado sino la conocen también en otros estados. Muy en el fondo te das cuenta que es hueco. Este amor es como esa caperucita roja que siempre te has querido comer.

El Amor Pera: Ese amor totalmente birriondo, demasiado jugoso, es ese que te ofrecen solo porque ya por las venas no corre sangre sino queso, por ende es demasiado fácil. Tiende a ser dulce, puede que por el camino te enamores, o que el amor sea mágico, si mágicamente después del sexo desaparezca. 

El Amor Limón: María dice que sólo lo tomaría junto a un Tequila, es ese amor que te amarga la existencia, que te hace llorar, que lo tienes porque es lo que has conseguido, lo quieres porque no hay más nada, puede ser un amor pobre o rico, todo dependerá de su interior. Este amor me da la sensación que lo tienen esas mujeres que se dejan agredir por los hombres. 

El Amor Guayaba: Este amor es tan maduro, serio y real que a muchos les da miedo y lo dejan ir, este es el amor que más tarde te llevará al amor lechoza. Es un amor difícil de preparar, no todo el mundo esta apto para tener uno así, quizás para llegar a este amor debemos primero habernos comido unas cuantas frutas antes.

¿Y tú? ¿Qué amor das? ¿Qué amor te han ofrecido?...

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